jueves, 22 de noviembre de 2018

Comprendiendo la Lección No. 9 de Un Curso De Milagros

Lección 9. No veo nada tal como es ahora.


Explicación por Jasson Hurtado

Si es verdad que “Solo veo el pasado” como indica la lección 7 y “Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado” como indica la lección 8; la idea “No veo nada tal como es ahora” de la lección 9, es aparentemente fácil de entender.

Mas el curso aclara que no se trata de entender, sino de practicar. La idea de hoy puede traer muchas resistencias.

La mitología hindú expresa en términos metafóricos la verdad de la idea de hoy. En una época cuya antigüedad no es posible determinar, unos personajes míticos protagonizaron el drama narrado en el Mahabarata. Uno de estos personajes se llamaba Vaschicta y era un anciano ciego, pero que tenía totalmente desarrollado el sexto sentido y la intuición. Este anciano fue uno de los maestros de Krishna (Dios-Hombre). Otro personaje se llamaba Dirtharashrta y era un rey ciego que además de la ceguera de los ojos de carne había tomado posesión fraudulenta de una tierra que no le pertenecía y persuadió a su propia descendencia para defienda esa postura inclusive con la violencia.

He citado este ejemplo porque nos puede ilustrar el punto al que quiere llegar la lección. Vaschicta no necesitaba de los ojos de carne para percibir con exactitud no solo los eventos físicos que ocurrían a su alrededor, sino para entender los eventos trascendentes de orden espiritual.

Dirtharashtra aunque tampoco podía usar los ojos del cuerpo, no veía las verdades espirituales que le rodeaban y actuaba propiciando fraude y violencia.

Analizando estos dos ejemplos, parecería que no es a nivel de los ojos de carne que se percibe y se interactúa verdaderamente con la realidad. Parecería más bien que es a un nivel de intención mental que se interactúa con la realidad.

Regresando al ejercicio, recordemos que lo que se pide es práctica y confianza en el curso, para poder interiorizar los conceptos, pasando del entendimiento a la comprensión vivencial.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Comprendiendo la Lección No. 6 de Un Curso De Milagros

Lección 6. Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

Explicación por Jasson Hurtado

Hay una metáfora que hemos usado en los presenciales para comprender esta lección.

Dos monjes zen iban cruzando un río. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo. Así que un monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

El otro monje estaba furioso.

No dijo nada pero hervía por dentro.

Eso estaba prohibido.

Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas.

Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro.

Tendré que informar acerca de esto.

Está prohibido.

-¿De qué estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:

-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando...


En una primera aproximación la idea de la Lección aplica en muchos casos de disgusto, porque ciertamente la situación no está ahí, pero el disgusto persiste y la especulación mental que expresa ataque, resentimiento, retaliación, boicot, revancha y castigo contra el hermano sigue haciendo presa de nosotros. Mas lo cierto es que lo que se vio, escuchó o sintió que disparó el disgusto ya no está.

En una segunda aproximación más profunda, UCDM nos afirma que “las cosas que causaron el disgusto ni siquiera existieron”, lo que ocurrió fue que la percepción del ego que ve ilusiones de separación fabricaron los escenarios y personajes crueles, violentos y autoritarios que protagonizan esas visiones que ciertamente parecen muy reales, mas no forman parte de la realidad de Dios.

No podemos abordar esto solo con el esfuerzo intelectual de comprenderlo. Es necesario recurrir a la pedagogía espiritual del curso para tener éxito; primero en la comprensión de que aquello que disgusta ya no está ahí; y luego en el empoderamiento de la paz que ofrece ver un mundo sin disgustos.

Me incluyo en el grupo de los que nos disgustamos porque vemos en el hermano o hermana acciones que juzgamos como egoístas, más me incluyo en el grupo (quizá más reducido) de los que decidimos meditar en silencio todos los días para recibir la intuición que permite ver la verdad y desechar las ilusiones.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Comprendiendo la Lección No. 3 de Un Curso De Milagros


Lección 3:  No entiendo nada de lo que veo en esta habitación 
[en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

Explicación por Jasson Hurtado

Empiezo esta transmisión pidiendo a nuestro Dios que nos ilumine a todos nosotros para comprender su voluntad y sus designios.
A continuación quiero agradecer a cada uno de ustedes por estar en este grupo de estudio y aportar día a día con su atención consciente a las lecciones que aquí se publica. Un agradecimiento especial a Gloria Ramírez por los hermosos cuentos para niños, jóvenes y adolescentes basados en UCDM.
Un saludo especial para Janeth Camacho porque en el curso presencial nos ha acompañado más de un año y se encuentra en el grupo internacional de Whats App.
No puedo dejar de agradecer a mi esposa Marilú por el apoyo incondicional que todo el tiempo ha dado a este proyecto.
Un saludo fraterno para los hermanos que desde tan diversas latitudes se han integrado al grupo internacional. Tenemos ahí hermanos de EEUU, España, Guatemala, Portugal, Chile, México,  Perú, Colombia, Ecuador.
Brevemente quiero mencionar cual es mi trayectoria en estos caminos. Durante 25 años aproximadamente he realizado estudios de filosofía oriental, filosofía cristiana, yoga y meditación. Andando por estos senderos conocí a mi esposa y junto a ella a UCDM.
Vamos ahora a hacer algunas consideraciones para comprender la Lección 3 que dice:  No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].
Mi maestro espiritual insistió en que los libros inspirados por Dios no pueden ser entendidos si se los aborda con una actitud solamente académica. Es necesario pedir a Dios su luz para comprender esos libros que no tienen otra finalidad de ayudarnos a conocerle más a Él y de llevarnos por el camino de retorno a Él.
UCDM habla claramente de dos mundos: El mundo del ego y de los sentidos y El mundo del Cristo Interno.
¿Quién es el que afirma no entender lo que ve en esta habitación? ¿Es el ego o es el Cristo Interno?.
Esta lección nos parece que le permite a nuestro Cristo Interno afirmar que no tiene conexión con las observación de la vista física pues no la entiende.
Este Cristo Interno vive en un silencio y en una quietud que son inherentes a su naturaleza por eso no entiende nada de ilusiones fugaces como las que percibe el sentido físico de la vista.
La Madre Teresa de Calcuta nos ayuda a entender a este Cristo Interno cuando exhorta a sus novicias para que hagan silencio de los ojos, silencio de los oídos, silencio de los labios y silencio de la mente.
Es este estado contemplativo en el cual nos encontramos con el Cristo Interno y es a ese estado al que paulatinamente UCDM nos va llevar mediante una apropiada pedagogía  de prácticas detalladamente explicadas.
En el grupo internacional y en nuestro curso en línea hemos puesto y seguiremos poniendo especial cuidado en colocar prácticas de concentración, relajación, interiorización y meditación que nos ayuden a acallar la parte de nuestra mente que cree ser ego y le permitan alcanzar estados de mayor iluminación.
Si alguien desea eventualmente acceder al curso en línea tendrá en una aula virtual organizada una estructura de contenidos en vídeo y audio para una mejor compresión del curso y la participación semanal en transmisiones en vivo.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Comprendiendo la Lección No. 2 de Un Curso De Milagros

Lección 2. Le he dado a todo lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] todo el significado que tiene para mí.

Explicación por Jasson Hurtado

Antes de entrar en las breves consideraciones a este ejercicio, voy a referir una clase de concentración que dirigió el maestro de espiritualidad ecuatoriano,Dr. César Dávila, a un grupo de estudiantes que iniciaban su sendero de auto-realización.

Esta clase registrada en audio, se dio en la ciudad de Quito. La época estimada es finales de los 70s e inicios de los 80s.

El instructor solicita a los estudiantes que tomen un objeto cualquiera personal o del salón de clases para realizar un ejercicio que durará no más de 3 minutos. Un estudiante toma un lapicero, otro un libro, otro un reloj, otro sus lentes,  otro un cuadro;  una sra. usa un anillo que tenía en su mano. El ejercicio consiste en observar el objeto de forma general y luego detenidamente todos los detalles. Finalizados los tres minutos, el estudiante debe describir en una hoja de papel el objeto sin mirarlo, solo con el recuerdo que la memoria tenga.

El estudiante que hizo su ejercicio con el lapicero describe su dimensión, diámetro, color, acabados en los extremos, materiales, formas geométricas del diseño, sitios en los que hay disminución de diámetro, inscripciones del fabricante y varios detalles más. Es felicitado por el instructor.
La sra. que realizó el ejercicio con el anillo describió minuciosamente las pequeñas piedrecillas que estaban engastadas el anillo, cuántas eran, en qué orden estaban, la disposición de las filigranas y confesó que no se había dado cuenta en 20 años que llevaba ese anillo de esos detalles. El instructor le pregunta: ¿Hay una diferencia entre ver y ver?

También el instructor hace esta reflexión: “Estos ejercicios son fáciles y a la vez difíciles”. Y explica: “Son fáciles porque no entrañan complejidad y son difíciles porque las personas no tienen la disciplina de realizarlos”.

Una vez que hemos citado esta experiencia ahora hagamos unas breves consideraciones del ejercicio 2. El ejercicio nos pide que digamos “Le he dado a todo lo que veo el significado que tiene para mí”. Y tomando en consideración el comentario del instructor hay un “ver superficial” y un “ver atento”. De donde desprendemos que el “ver superficial nos proporciona significados superficiales” y el “ver atento nos proporciona significados más profundos”.
Esta práctica del ejercicio 2 y los ejercicios siguientes nos llevarán a tomar conciencia de nuestra falta de visión; y una vez que nos demos cuenta el mismo curso nos enseñará cómo podemos corregirla mediante estados de mayor atención.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Comprendiendo la Lección No. 1 de Un Curso De Milagros


Lección 1. Nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta
ventana, en este lugar] significa nada.


En nuestra experiencia en talleres abiertos nos ha ocurrido que eventualmente algún participante dice: 

“No puedo hacer el ejercicio, me parece ilógico”.

 También ha ocurrido que alguien diga: 

“Mmm... es posible que esos objetos que nos rodean no signifiquen nada...”

Si partimos –por lo menos- de la posibilidad de que los objetos no signifiquen nada, podemos cuestionar su existencia ya que en un Universo Perfecto no pueden existir cosas carentes de significado.

Quizá lo podamos entender con esta parábola oriental:

La tigresa y las ovejas.

Era una tigresa que estaba en muy avanzado estado de gestación. Eso no le refrenaba sus impulsos felinos de abalanzarse contra los rebaños de ovejas. Pero en una de esas ocasiones alumbró un precioso cachorro y no logró sobrevivir al parto.

El cachorrito fue recogido por las ovejas. Se hicieron cargo de él, dándole de mamar y cuidándolo con mucho cariño. El felino creció entre las ovejas, aprendió a pastar y a balar. Su balido era un poco diferente y chocante al principio, pero las ovejas se acostumbraron. Aunque era una oveja corporalmente bastante distinta a las otras, su temperamento era como el de las demás y sus compañeras y compañeros estaban muy satisfechos con la oveja-tigre. Y así fe discurriendo el tiempo. La oveja-tigre era manza y delicada.

Una mañana clara y soleada, la oveja-tigre estaba pastando con gran disfrute. Un tigre se acercó hasta el rebaño y todas las ovejas huyeron, pero la oveja-tigre, extasiada en el alimento, seguía pastando. El tigre la contempló sonriendo. Nunca había visto algo semejante. El tigre se aproximó al cachorro y, cuando éste levantó la cabeza y vio al animal, exhaló un grito de terror. Comenzó a balar desesperadamente.

– Cálmate, muchachito – le apaciguó el tigre.
– No voy a hacerte nada.
– Al fin y al cabo somos de la misma familia
– ¿De las misma familia? – replicó sorprendido el cachorro.
– Yo no soy de tu familia, ¿Qué dices?
– Soy una oveja.
– Anda, acompáñame – dijo el tigre.

El tigre-oveja le siguió. Llegaron a un lago de aguas maravillosamente tranquilas y despejadas.

– Mírate en las aguas del lago – dijo el tigre al cachorro.

El tigre-oveja se miró en las aguas. Se quedó perplejo al contemplar que no era parecido a sus hermanas las ovejas.

– Mirame a mi.
– Mírate a ti y mírame a mí.
– Yo soy un poco más grande, pero ¿no compruebas que somos iguales?
– Tú no eres una oveja, sino un tigre.

El tigre-oveja se puso a balar.

– No bales – le reprendió el tigre, y a continuación le ordenó ruge.

Pero el tigre-oveja siguió balando y en días sucesivos, aunque el tigre trató de persuadirle de que no era una oveja, siguió pastando. Pero unos días después el tigre le trajo un trozo de carne cruda y le conminó a que lo comiera. En el mismo momento en que el tigre-oveja probó la carne cruda, tuvo consciencia de su verdadera identidad, dejó el rebaño de ovejas, se marchó con el tigre y llevó la vida propia de un tigre.

Maestro: hasta que no probamos el sabor de nuestro ser interno, vivimos de espaldas a nuestra propia identidad, identificados con lo que creemos ser y no somos.

Lo que no significa nada y por ende no existe es porque no pertenece a mi naturaleza real, lo veo con los ojos de oveja.
Lo que sí tiene significado lo y por ende sí existe es porque pertenece a mi naturaleza real, lo veo con los ojos de tigre.
En un contexto más didáctico, el maestro de espiritualidad ecuatoriano César Dávila dijo que aquello que está representado por la ilusión del tigre, cuando se creía oveja, simboliza la ocupación del hombre o mujer modernos en dedicarse exclusivamente, desde que despierta hasta que se va a dormir en actividades meramente temporales.
Y en ese mismo enfoque la realidad a la despierta el tigre es aquella simboliza una visión interna, de toma de conciencia de un estado mental de silencio, de cesación de las luces mundanas, de paz de quietud.

lunes, 20 de agosto de 2018

Revisión de Lecciones 51 a 60


Los ejercicios 51 a 60 son repasos de los ejercicios 1 a 50. Las instrucciones son estas:

Haz una sesión en la mañana, otra en la noche y las que puedas en el transcurso del día. Dedica dos minutos a cada una. Haz los ejercicios cuando estés solo en un lugar tranquilo. Lee detenidamente las ideas y luego cierra los ojos tomando conciencia de ellas.

La disciplina y la constancia son fundamentales, como ya hemos anotado en anteriores vídeos.
Es probable que algunos conceptos de las lecciones todavía no te sean del todo claros, sin embargo el estudio atento y consciente de ellos irá paulatinamente aclarando su sentido.
En el video presentado en este pos nos limitaremos a leer los repasos, de modo que te servirá como un audio de refuerzo.

martes, 14 de agosto de 2018

Práctica de Meditación con las Lecciones 49 y 50 de Un Curso De Milagros



El ejercicio 49 le pide al estudiante cuatro sesiones de cinco minutos cada una en al día.

El ejercicio 50 le pide al estudiante dos sesiones de diez minutos cada una al día.

Puedes hacer una lectura comprensiva de ambas, a estas alturas te resultará fácil hacerlo.

Haremos meditaciones diarias con la idea principal de cada una. Con ejercicio 49 las cuatro meditaciones durarán cinco minutos y con el ejercicio 50 las dos meditaciones durarán diez minutos. Puedes ayudarte de un cronómetro con alarma.

Creemos firmemente que la meditación es la mejor forma de lograr que las ideas de Un Curso De Milagros realicen su cometido, realicen su propósito: el de despertar nuestra mente del sueño en que se encuentra sumida.

Para la práctica da cada meditación recomendamos tomar asiento con la columna erguida, cerrar los ojos, relajar el cuerpo y respirar lenta y profundamente.

Cuando digamos la palabra “concentra”, tú debes fijar la mente en la parte del cuerpo que se mencione; y procurar dirigir con toda tu voluntad tu atención solo en esa parte, sin que otros pensamientos ajenos te distraigan.

Cuando digamos la palabra “relaja”, tú debes dar la orden mental a los músculos de la parte mencionada para que se liberen de la tensión o de cualquier esfuerzo innecesario.

Meditación con la Lección 49

Concentra tu atención y relaja:

La frente, los párpados, las mejillas, los labios. 

Concentra tu atención y relaja:

Toda la nuca y los oídos. 

Concentra tu atención relaja:

El cuello y los hombros. 

Concentra tu atención y relaja:

Los brazos, antebrazos y manos. 

Concentra tu atención y relaja:

La espalda, el pecho y el abdomen. 

Concentra tu atención y relaja:

La cadera y los muslos. 

Concentra tu atención y relaja:

Las piernas y los pies. 

Cuando inhales di mentalmente:

“La Voz de Dios me habla…” 

Cuando exhales di mentalmente:

“…durante todo el día”. 

En cada respiración repetirás mentalmente:

“La Voz de Dios me habla… 

…durante todo el día”. 

Te ayudará tener cerrados los ojos, con la mirada fija en el entrecejo.

Procura buscar un sitio en el que haya la mayor quietud posible para realizar la práctica. Cuando termines quédate un instante en silencio.

Meditación con la Lección 50

Las indicaciones en cuanto a sitio, postura, relajación son las mismas. Esta meditación tomará 10 minutos.

Cuando inhales di mentalmente:

“El Amor de Dios…” 

Cuando exhales di mentalmente:

“…es mi sustento”. 

En cada respiración repetirás mentalmente:

“El Amor de Dios… 

…es mi sustento”.